A través de los años, México se ha convertido en el socio comercial número uno de los Estados Unidos, por encima de países como China y Canadá. El año 2019 registró una cifra récord de 614 mil millones de dólares sumando importaciones y exportaciones entre ambos países, convirtiendo este corredor comercial en uno de los más activos del mundo. Al mismo tiempo, la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y la entrada en vigor del nuevo Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC) han servido para potenciar aún más esta relación, que ya era naturalmente fuerte debido a la cercanía geográfica entre los países.

"Con la entrada en vigor del T-MEC, México está ante una oportunidad única en su historia para consolidar su posición como una potencia exportadora."

Esta situación abre la puerta a nuevas oportunidades para los empresarios mexicanos que buscan crecer más allá del mercado doméstico: Estados Unidos es el segundo importador más grande del mundo, importando más de 2.7 billones de dólares en productos y servicios. Exportar al mercado americano puede generar ganancias sustanciales para las empresas mexicanas que consigan hacerlo, pero es importante conocer el procedimiento adecuado para no morir en el intento. Por ellos, Mundi te presenta una serie que describe los pasos a seguir para exportar a los Estados Unidos.

Paso 1: Preparación previa

En primer lugar, deberás conocer a detalle el producto o servicio que quieras ofrecer y a su mercado objetivo en Estados Unidos.

1. Determina el producto. Selecciona un producto de alta calidad que pueda competir en el mercado estadounidense y que cumpla con los estándares establecidos en ese país.

2. Conoce el mercado. Enfócate en una región que represente una oportunidad de comercializar tu producto. Puedes buscar estadísticas de las ventas de productos similares para conocer la aceptación que pudiera tener en ese lugar.

3. Elabora un plan de negocios. Para poder comenzar a exportar y mantenerte en un mercado como el norteamericano, debes contar con una guía que te brinde soluciones ante cualquier eventualidad y un plan de acción a seguir, en el corto, mediano y largo plazo.

4. Entiende tu situación financiera. Realiza un análisis detallado de tu empresa considerando su situación financiera y su solidez ante los requerimientos para exportar. El comercio internacional puede tener ciclos de cobro largos y es importante que prepares tu operación para sobrellevar esa falta de flujo. En caso de necesitarlos, investiga los apoyos que brindan organismos del gobierno o las fintechs que se dedican a facilitar pagos y adelantos internacionales. Suelen ser una opción más accesible y económica para exportadores principiantes que las que ofrecen bancos tradicionales.

Paso 2: Documentos y requisitos necesarios

Después de analizar los aspectos básicos que conlleva la exportación, en esta fase detallamos los documentos que deberás reunir de forma obligatoria. Hay algunos que deberás tramitar tú mismo ante organismos públicos y varios otros que podrás pedir a tu agente de carga; aquí los detallamos:

1. Obtiene tu RFC. Si aún no cuentas con él, contacta a Secretaría de Hacienda para solicitarlo.

2. Descubre la fracción arancelaria de tu producto. Es un código de 6 dígitos homólogos a nivel internacional, más dos adicionales asignados por cada país. Para conocer la fracción arancelaria de tu producto, puedes: 1) consultar con un agente aduanal, 2) preguntar en las oficinas de orientación al contribuyente en asesoría en comercio exterior de SHCP o, 3) asistir a los módulos de orientación de despacho aduanero de la CAAAREM. Con este dato, podrás conocer los aranceles (impuestos que se deben pagar en la aduana por la entrada o salida de mercancías) y las restricciones no arancelarias (medidas como cuotas máximas establecidas por los gobiernos para regular el flujo de mercancías) que afectan a tu producto.

3. Emite una factura comercial. La factura comercial es un documento legal emitido por el vendedor (exportador) al comprador (importador), y funciona como una prueba de la venta entre ambos. La factura detalla el precio, el valor y la cantidad de las mercancías vendidas. No existe un modelo universal de factura, por lo que puedes buscar en internet por el que más se adapte a tus necesidades o contactar con algún agente aduanero para que te brinde asesoría.

4. Designa un encargo conferido. Es la aprobación ante la autoridad aduanera para que el agente aduanal lleve a cabo el despecho al nombre del exportador. Lo puedes solicitar por internet en el sitio del SAT aquí.

5. Obtén la carta de instrucciones al agente aduanal. Es un documento donde se explican todas las instrucciones que el agente aduanal hará por el exportador en materia de comercio exterior, como los datos fiscales de la empresa, el valor, el peso, el número de factura, fecha, lugar y persona o transportista que deberá entregarla para ser enviada al país de destino. Puedes solicitarla con los agentes aduanales, ellos cuentan con formatos establecidos para el proceso.

6. Prepara la lista de empaque. Este documento le permite a todas las personas involucradas en el trámite identificar las mercancías. Incluye la cantidad exacta de los artículos contenidos en cada una de las cajas, bultos, envases, etc. Este documento no tiene un formato específico, lo importante es que incluya la firma y sello del exportador.

7. Obtén un certificado de origen. El certificado de origen es un documento formal que tiene como función determinar el país en el cual ha sido fabricada la mercancía (no el país de origen, sino la fabricación del producto).  Este tipo de documento lo emiten las Cámaras de Comercio de cada país.

8. Alista los documentos para el transporte. Todos estos documentos se necesitan para dar instrucciones y asignar responsabilidades al transportista y  los operadores logísticos. La mayoría son expedidos por el mismo transportista o el agente de carga. Los principales documentos son:

  • Título de consignación
  • Lista de embalaje
  • Conocimiento de embarque
  • Carta de instrucciones para exportación
  • Carta de porte (por carretera, marítimo o aéreo)
  • Certificado de seguro de transporte

9. Presenta los documentos de cumplimiento de regulaciones y restricciones no arancelarias. Como mencionamos antes, estas restricciones son impuestas por los países para regular el tránsito de mercancías. Para no sufrir trabas en tránsito, necesitarás los papeles que demuestren el cumplimiento. Los más importantes son:

  • Certificados sanitarios y fitosanitarios (para productos forestales, vegetales, y de origen animal, ver Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural; para alimentos, bebidas o medicamentos ver Secretaría de Salud)
  • Permisos de exportación (necesario únicamente cuando el producto esté sujeto a permiso previo, por ejemplo oro en bruto o monedas de acuñación - ver Secretaría de Economía)
  • Certificado de exportación (productos de especies en peligro de extinción, materiales o residuos peligrosos, están sujetos a la presentación del certificado emitido por el Instituto Nacional de Ecología)

Si éstos pasos iniciales te resultaron útiles, sigue con atención la publicación de nuestros próximos artículos en la serie Cómo Exportar a Estados Unidos (Partes II y III). En Mundi contamos con que cada vez más empresas mexicanas puedan dar el salto hacia la exportación - nosotros estamos aquí para apoyarlas.


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Creemos que el comercio internacional es bueno para el mundo. Y que todas las empresas deben tener acceso a más mercados, sin importar donde estén.

Por eso trabajamos todos los días para ayudar a las empresas a comerciar más de México al mundo, creando las herramientas que necesitan para participar activamente en la cadena de producción global.

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Referencias: