La notificación de cesión de derechos de cobro, también conocido como Notice of Assignment o NOA, es un documento que se emplea para que una persona u organización ceda los derechos de cobro de una factura emitida por una venta de mercancías o servicios. En este documento, se le comunica a la persona u organización deudora, la nueva identidad de la persona o entidad que podrá cobrar la factura en cuestión.

Este tipo de documentos son utilizados en procesos de factoraje, donde la entidad financiera “compra” la factura por cobrar a un exportador. De esta manera, la entidad financiera le adelanta un porcentaje del total de la factura en menos de 24 horas y así, el exportador podrá ofrecer plazos de pago al importador. De esta manera, puede haber mayor flexibilidad al momento del pago y el exportador no sacrifica su propia liquidez.

¿Qué sucede cuando se ceden los derechos de cobro?

Primero que nada, existen 2 tipos de formas de llevar este procedimiento. Aquí te explicamos:

  • Con notificación: en esta forma, el exportador y la entidad financiera acuerdan notificar al comprador o deudor que se hará la cesión de cobro del exportador a la financiera. De esta forma, el comprador sepa lo que conlleva.
  • Sin notificación: de esta manera, las partes involucradas deciden no notificar al comprador que se hará la cesión de cobro a la financiera.

Decidir la forma en que se hará la cesión de cobro, será decisión de la entidad financiera y del vendedor o exportador, esto debe ser tomado con mucha seriedad ya que puede dañar la relación de confianza y comercial que lleven las partes que están realizando el trato comercial.

Una vez se realice el contrato, el exportador cede por completo los derechos de cobranza, por lo que la financiera será quien tome las decisiones con respecto a este tema.

¿Qué pasa si el comprador decide no pagar?

Esto depende enteramente de qué tipo de factoraje se esté usando. Si bien la entidad financiera tiene el derecho de cobrar al cliente del vendedor, quien termine pagando la factura en caso de que el importador se niegue a hacerlo, depende de si el factoraje es con recurso o sin recurso.

Si el factoraje es sin recurso, la financiera absorberá el riesgo de impago. Si el factoraje es con recurso, entonces el exportador o vendedor, será quien se encargue de liquidar la factura en su totalidad.